Mexicanos secretos

Acaba de terminar el curso de autores “raros” en la Biblioteca de la Ciudadela. Habrá que recordar lo siguiente, incluso más allá de la discusión de Tario y Dávila, de Navarrete y Mejía Prieto: estas obras ocultas valen también porque nos sugieren otras formas de LEER, de entender los libros y, más aún, el mundo. Formas diferentes de las de quien es, o busca ser, autoridad.

Y eso nos hace muchísima falta.